Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino

Santo del día - Descubra o Santo Celebrado Hoje

Santo del Día

 

El Santo del Día es una joya espiritual que la Iglesia nos presenta diariamente para que, al mirar la vida de quienes han seguido a Cristo con fidelidad, encontremos inspiración, consuelo y dirección. Los santos no fueron perfectos desde el inicio, pero sí vivieron con amor y entrega el Evangelio en su tiempo, en su cultura y en su realidad concreta. Conocer al santo o santa que conmemoramos cada día nos ayuda a vivir nuestra fe con mayor profundidad y compromiso, reconociendo que la santidad es un llamado para todos, no solo para unos pocos.

 

Vida de los santos

 

La vida de los santos nos muestra que es posible seguir a Jesús en medio de las dificultades. Algunos fueron mártires, otros misioneros, otros personas sencillas que vivieron el Evangelio con radicalidad en lo cotidiano. Sus historias están llenas de fe, oración, caridad y confianza total en Dios.

 

Ejemplo de santidad para hoy

 

El ejemplo de santidad no es algo del pasado. Cada santo del día sigue hablando al corazón de la Iglesia y de los fieles. Su vida nos invita a la conversión, a la perseverancia y a vivir con alegría nuestra vocación cristiana. Son faros que iluminan nuestro caminar.

 

Iglesia católica y testimonio cristiano

 

La Iglesia católica reconoce a los santos como modelos de testimonio cristiano. Al canonizarlos, nos los propone como intercesores y compañeros en el camino de la fe. Celebrar su memoria fortalece nuestra identidad como Iglesia peregrina que camina hacia la santidad.

 

Calendario litúrgico y oración

 

El Calendario litúrgico incluye cada día la memoria de un santo, muchas veces asociada a fechas de su nacimiento al cielo. Conocer al Santo del Día nos introduce también en una experiencia de oración, en la que pedimos su intercesión por nuestras necesidades personales, familiares y comunitarias.

 

b. Ludovica Albertoni, viuda romana

"En el pasado fui más de mi marido que de mi misma, por lo que no pude dedicarme a ti, oh Jesús. Ahora que vivo sola, dejo de ser mía para ser toda tuya". Nunca fue fácil nacer en una familia noble: es cierto que así se garantizaba la sobrervivencia, pero en aquellos tiempos había tambièn obligaciones muy pesadas a las que había que someterse. Ludovica, nacida en 1474 de los patricios romanos Stefano Albertoni y Lucrezia Tebaldi, lo sabía muy bien y en la plenitud de su juventud tuvo que renunciar a su verdadera vocación para contraer un matrimonio impuesto por sus padres.

La oración como una escuela de vida

Pero vayamos en orden. Ludovica quedó huérfana de padre cuando tenía sólo dos años y como su madre se volvió a casar, fue criada por su abuela y algunas tías que la educaron en la cultura y la educación católica. A los 20 años tuvo que casarse contra su voluntad con el noble Giacomo della Cetera de Trastevere; un sujeto de carácter rudo e inestable. A pesar de esto, Ludovica fue una esposa fiel que le dio tres hijas.

El abrazo a la "Dama Pobreza"

A la edad de 32 años Ludovica enviudó y, después de ganar una disputa con un cuñado sobre la herencia de su marido, dividió la propiedad entre sus hijas, donó sus propios bienes y se dedicó a servir a los pobres en cuerpo y alma. Desde hacía algún tiempo frecuentaba la cercana iglesia de san Francisco a Ripa, guiada en su camino espiritual por los Frailes Menores que la acompañaron en su decisión de convertirse en Terciaria Franciscana. Siguiendo los pasos de san Francisco, Ludovica se esforzó especialmente en arrancar de la calle y de la ignorancia a las jóvenes abandonadas, educándolas personalmente y enseñándoles un oficio honesto con el cual mantenerse. En 1527, durante el saqueo de Roma por los Lansquenets, se prodigó para ayudar al pueblo romano, incluso abriendo las puertas de su casa y ganándose el apodo de "Madre de los pobres".

La devoción de los romanos

Murió a la edad de 60 años y fue sepultada, según su voluntad, en la Capilla de Santa Ana de la iglesia de san Francisco a Ripa en el Trastevere. Fue venerada inmediatamente por los romanos, que conocían tanto su fama de bondad como los episodios de éxtasis y levitación que el Señor en vida había querido darle, tanto que el artista Gian Lorenzo Bernini quiso representar sus éxtasis en una célebre obra maestra de la escultura barroca. Fue beatificada por Clemente X en 1671 y hoy es venerada como Copatrona de Roma.

Fiel proseguidora de la obra evangelizadora de San Patricio, fue la fundadora de uno de los primeros monasterios de Irlanda en Kildare, cerca de Dublín, donde fue abadesa de las ramas masculina y femenina. En la Edad Media los peregrinos la invocaban: "Santa Brígida, protégenos en nuestro viaje".  

Calendario Litúrgico de hoy

Hoy: Fiesta de la Presentación del Señor

Feast

Lecturas y Evangelio de hoy

Primera Lectura: Malaquίas 3, 1-4
Salmo Responsorial: Salmo 23, 7. 8. 9. 10
Segunda Lectura: Hebreos 2, 14-18
Aclamación antes del Evangelio: Lucas 2, 32
Evangelio: Lucas 2, 22-40

Color litúrgico: White

Reflexión

  • Ha llegado ya aquella luz verdadera que viniendo a este mundo alumbra a todo hombre. Dejemos, hermanos, que esta luz nos penetre y nos transforme. Ninguno de nosotros ponga obstáculos a esta luz. Imitemos la alegría de Simeón y, como él, cantemos un himno de acción de gracias (San Sofronio)

  • El anuncio de Simeón parece como un segundo anuncio a María, dado que le indica la concreta dimensión histórica en la cual el Hijo cumplirá su misión, es decir, en la incomprensión y en el dolor (San Juan Pablo II)

  • Con Simeón y Ana toda la expectación de Israel es la que viene al encuentro de su Salvador. Jesús es reconocido como el Mesías tan esperado, ‘luz de las naciones’ y ‘gloria de Israel’, pero también “signo de contradicción”. La espada de dolor predicha a María anuncia otra oblación, perfecta y única, la de la Cruz que dará la salvación que Dios ha preparado ‘ante todos los pueblos’ (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 529)

    📖 Evangelio de hoy
    🙏 Vísperas
    📅 Calendario Litúrgico