S. Pedro Crisólogo, obispo de Ravena y doctor de la Iglesia
Santo del 30 de julio
En Ravena, que desde los inicios del Siglo V es capital del Imperio romano de Occidente, el obispo Pedro es un hombre de paz. Los 180 sermones que llegaron hasta nuestros días hablan de su fe. Fascina a Papas y a reinantes con “palabras de oro”, de donde se desprende su apelativo “crisólogo”.
Santo del 30 de julio
Originarios de Persia, quizás fueron. Abdón era mayor y Sennen más joven. Convertidos al cristianismo, se preocupaban en Roma de dar sepultura a los mártires en el siglo III, durante la persecución de Decio. Encarcelados, se negaron a hacer sacrificios a los ídolos por lo que murieron mártires.
Hoy, al recordar a Santo S. Pedro Crisólogo, obispo de Ravena y doctor de la Iglesia, le pedimos su intercesión para que nosotros también sepamos responder con generosidad al llamado del Señor. Que su ejemplo nos anime a vivir con alegría, fe y esperanza, en medio de los desafíos del mundo actual.
La vida de los santos es un reflejo luminoso de la presencia de Dios en la historia humana. Hoy queremos acercarnos a la figura de Santo S. Pedro Crisólogo, obispo de Ravena y doctor de la Iglesia, un testigo fiel del Evangelio cuyo ejemplo continúa inspirando a millones de creyentes en todo el mundo.